PONENCIA  SR. LUIS YARZABAL

DIRECTOR NAL DE EDUCACIÓN PUBLICA

ACTO LANZAMIENTO DEL DEBATE EDUCATIVO

PALACIO LEGISLATIVO –04/04/06

 

 

Muy buenas tardes para todos.

La ceremonia a la que asistimos esta tarde trae a la nuestra memoria otra similar en propósitos y escenario. Fue en este palacio de las Leyes que el día 16 de mayo del año pasado invitados por la Comisión de Educación y Cultura de la Cámara de Diputados expusimos como también lo hicieron otros compatriotas nuestras ideas acerca de lo que podía ser la educación uruguaya del futuro enmarcada por una nueva ley de educación.

El proceso entonces iniciado ha venido tomando como acabamos de escucharlo, la forma de una amplia consulta popular. El interés del Poder Legislativo fue compartido por el ministerio de Educación y Cultura, la Universidad de la Republica y la Administración Nacional de Educación Pública. Se configuró por la congruencia de tantas voluntades lo que a partir de diciembre del año pasado se llamó la Comisión Organizadora del Debate Educativo, una comisión de veintidós miembros que actúan honorariamente y que van dando forma en una serie de aproximaciones sucesivas a una movilización ciudadana sin precedentes en el país.

En efecto parece haber llegado la hora de preguntarnos como deseamos que sea la educación nacional del futuro de modo que satisfaga tanto el irrenunciable derecho de las personas a realizarse con plenitud, como el no menos atendible derecho del pías a apoyarse en la educación para conquistar una prosperidad compartida y sostenible.

Recogiendo viejos reclamos profesionales y ciudadanos el gobierno ha querido que este viaje hacia el futuro sea colectivo y constituya una movilización de todas las mentes para que en la medida de lo posible todas las voces sean escuchadas incluso las del Uruguay más profundo, de ahí el llamado a la participación ciudadana que acaba de leerse.

Desde el principio de este proceso el Consejo Directivo Central y los Consejos Desconcentrados constitutivos de la Administración Nacional de la Educación Pública comprendieron la importancia del desafío y lo apoyaron firmemente. Propusimos nombres de educadores para la constitución de la Comisión Organizadora, dispusimos espacios, mobiliario equipos y personal a disposición de la misma, facilitamos en lo que estuvo a nuestro alcance esta vasta e inédita operación; y lo seguiremos haciendo.  En la órbita de la A.N.E.P. contamos con setecientos cincuenta mil educandos y con cincuenta mil docentes, por ellos y por los niños y adolescentes que están fuera del sistema educativo y por los educadores y técnicos que nos harán mucha falta cuando el derecho a una educación de calidad rija debidamente, este debate educativo entre iguales es también nuestro compromiso. No queremos faltar a la cita a la que nos convoca con proyección histórica, por eso este 14 de marzo el CODICEN adopto una resolución por la cual se dispuso que las unidades técnicas y administrativas dependientes de este Consejo Directivo Central  sin afectar el normal funcionamiento de los Centros Educativos presten el mayor apoyo posible a las iniciativas tendientes a facilitar el desarrollo de las actividades de la C.O.D.E.

De modo Sr. Presidente de la Asamblea General, Sr. Ministro, Sr. Rector Sres. Legisladores, Sras. y Sres., que la ANEP vive este nuevo paso adelante como un compromiso con el mismo grado de convicción con el que lo iniciamos aquí en mayo pasado, me permito recordar que aquel 16 de mayo expresé que un debate ampliamente participativo que convoque a la mayor diversidad de actores como el que estamos proponiendo, habrá de ser un proceso de aprendizaje colectivo. Al ratificar ante Uds. nuestra voluntad de sumarnos a ese aprendizaje colectivo quiero hoy ser más preciso, no se trata solamente del aprendizaje de una metodología audaz de trabajo, sino fundamentalmente del aprendizaje de la realidad tal como hoy la viven educandos, educadores, ciudadanos y dirigentes nacionales; del aprendizaje y esto me parece lo fundamental de su visión del futuro. Este ha de ser un ejercicio de exploración de nuestro futuro, de indagación educativa en el marco de la provocante interrogación total del destino nacional que estamos viviendo hoy.

La ANEP se propone pues no solamente apoyar a la C.O.D.E.  y dialogar con ella sobre problemas de fondo, sino también constituir una o mas comisiones de estudio para aportar al debate preguntas y de ser posible respuestas.

Permítanme que comparta con Uds. algunas de las grandes interrogantes con la que nos enfrentamos todos los días, solo algunas a manera de ejemplo:

-¿Cómo conciliar la formación de un proyecto educativo de mediano y largo plazo de mayor calidad y eficiencia con la actual escasez de recursos del país y la pobreza de tantos de sus ciudadanos?

- ¿Qué podemos hacer para que los ochocientos sesenta mil habitantes de catorce y más años que no han cumplido con la escolaridad obligatoria adquieran los conocimientos básicos que les permitan participar en mejores condiciones en la producción y en la cultura?

-¿ Cómo dejar de situarnos frente a tantas y tantos adolescentes inconformes por no decir desesperanzados, para ponernos junto a ellos y acompañarlos competentemente en el largo proceso de reconstrucción de sus derechos y reconstrucción de sus esperanzas?

-¿ Podremos lograr que la educación contribuya a frenar el hasta hoy inexorable éxodo de campesinos.

-¿ Que tipo de educación hemos de inventar o tal vez de reconstruir para que la tierra sea el hábitat natural y grato de una proporción mayor de ciudadanos uruguayos?

-¿ Qué cuentas pendientes tiene nuestro sistema educativo con la mujer, con la niña y sobre todo con la adolescente? No hace muchos días instalamos una comisión que en pocos meses más propondrá un programa de educación sexual, es un paso adelante.¿Saldamos con el nuestra deuda con las mujeres llamadas tantas veces a asumir en soledad la educación y la economía de la familia, con graves lesiones a su derecho a la salud, a la realización personal y al goce de vivir?

-¿Y qué hacer entonces con la infancia empobrecida, con ese cincuenta por ciento de niños o más cuyas necesidad están hoy desatendidas, para los cuales el mayor atractivo de la escuela se está viendo que es un plato de comida?

Preguntémonos si la vida en la calle, la recolección de la basura, la mendicidad, la incipiente delincuencia no constituyen un currículo no solo reñido con el derecho y con el programa escolar sino más fuerte que éste en la captación de las urgencias el tiempo y las practicas  de muchos de esos niños y saquemos conclusiones para remodelar donde sea preciso los componentes del sistema educativo.

El país padece un gran rezago en materia de inversiones en ciencia y tecnología con graves repercusiones sobre el desarrollo nacional, el futuro de la humanidad se anuncia hoy favorecida por los múltiples bienes que las Ciencias, todas ellas, las humanas, las sociales y las naturales pueden aportarnos; se anuncia igualmente cargados de riesgos pues las aplicaciones tecnológicas del conocimiento científico, pueden responder a intereses reñidos con el bienestar la paz y la felicidad de todos, pero no caben dudas, la educación no es ajena a este tema, ella ha de ser la garante de que todo joven y no solo aquellos que asisten a los Centros de Educación Técnico-profesional egresen de las aulas con dos competencias esenciales: un amplio y fundamentado conocimiento de las diferentes ciencias y la capacidad crítica de pensar y vivir en armonía con los fundamentos éticos y sociales de las ciencias y de sus aplicaciones tecnológicas de manera de hacer de ella vectores positivos del desarrollo humano individual y colectivo.

La gran pregunta que debemos responder es ¿como diseñar un proyecto educativo de futuro que permita a los ciudadanos dominar las ciencias y las tecnologías? incluso las de la comunicación sin ser dominados por ellas. Y una pregunta más que debemos retener obligadamente ¿con que docentes emprenderemos estas tareas cuyo sentido es el del cambio? ¿contamos ya con ellos, o tendremos que formarlos?

Evidentemente, hoy no sabemos que perfil deberá tener el educador del primer cuarto de siglo, formarlo bien para el Uruguay de hoy, es decir, con apego a la realidad actual nos ayudará mucho pero es insuficiente debemos formarlos con capacidad crítica prospectiva por que tendrán que dilucidad dilemas cruciales, encarar desafíos, que no imaginamos hoy y navegar permanentemente en la incertidumbre que genera un mundo en cambio constante, como decía el hoy Ministro de Educación cuando ejercía el Rectorado de la Universidad de la República hay que formar para lo desconocido.

No quisiera extender esta lista de inquietudes a las que muchos compatriotas dan respuesta cotidianas con ideas y con acciones. Me consta cuantos esfuerzos se vienen haciendo, cuan alta es la conciencia que de estos problemas tienen instituciones, profesionales y ciudadanos. Pero ahora se trata de definir si aceptamos o no el reto histórico del dar tras esta reflexión colectiva que se anuncia apasionante un  gran salto cualitativo y cuantitativo hacia delante. Tenemos ante nosotros la posibilidad histórica de que la sociedad uruguaya se exprese sobre que educación quiere, sobre que prioridad le asigna y de cómo quiere organizarla.

La ANEP no puede limitarse a esperar los resultados de este proceso de reflexión, debate y elaboración de alternativa, se integrará al mismo interrogándose sobre lo que hace sobre lo que no está haciendo y sobre lo que debiera hacer.

Concluyo diciendo que me satisface que el llamado leído esta tarde será acogido por todos como una tarea común, como un aprendizaje compartido, como un alumbramiento de ideas abiertas, múltiples, diferentes pero conciliables en el diseño de una nueva educación nacional. Llevamos décadas conviviendo con cierta desazón, en algunos aspectos paralela al gran desasosiego del mundo, saldremos de ella trabajando y la primera etapa del trabajo ha de ser necesariamente la introspección.

Saludo a todos pues, ratificando que material y profesionalmente la ANEP seguirá asociada a la reflexión a la que hoy hemos sido solemnemente convocados, comprometida con el diálogo serio y respetuoso y atenta a las propuestas que vayan surgiendo de este gran debate nacional que hoy comienza, muchas gracias.