CONVOCATORIA AL DEBATE EDUCATIVO

04/04/06

 

Sr. Presidente de la Asamblea General - Rodolfo Nin Novoa

Sr. Ministro de Educación y Cultura – Jorge Brovetto

Sr. Director Nacional de Educación Pública – Luis Yarzábal

Sres. Legisladores integrantes de la Comisión Organizadora del Debate Educativo

Amigas y amigos

 

 

Es con gran satisfacción que la Universidad de la República participa hoy junto con el Ministro de Educación y Cultura y la ANEP en esta trascendente convocatoria a los ciudadanos uruguayos, para procesar un debate nacional sobre la educación que queremos para nuestro país.

 

El llamamiento que hoy se hace convoca a la población a expresar “experiencias, valoraciones y propuestas sobre todos los aspectos de la educación y en particular sobre aquellos que refieren a nuestro actual y futuro ‘Sistema de Educación Pública’ ”.

 

Y ello incluye por cierto a la Universidad de la República.

 

La incluye como participante en el debate.

 

La incluye como receptora de las recomendaciones y lineamientos generales que surjan del mismo y la incluye como activo protagonista de los cambios que el Sistema de Educación Pública del país deberá procesar como resultado de la gran tarea colectiva para la cual hoy nos estamos convocando.

 

El Plan Estratégico de Desarrollo que la Universidad, por unanimidad de su Consejo Directivo Central se ha dado, plantea como primer y gran objetivo estratégico de la institución el siguiente: “Responder a la demanda creciente en enseñanza superior, profundizando el proceso de Reforma Universitaria y promoviendo la equidad social y geográfica.”

 

Se trata de un gran objetivo democratizador de la enseñanza superior.

 

Se trata de convertir la enseñanza universitaria que aún hoy, en nuestros países latinoamericanos y el nuestro no es una excepción, es una enseñanza para minorías, en una enseñanza que tenga como destinatarios a todos los jóvenes uruguayos que habiendo egresado del nivel secundario posean los méritos y aptitudes para cursar niveles superiores de educación. Y ello sin exclusión alguna. En particular sin exclusión social ni geográfica.

 

¿Cómo garantizar que los procesos de reformas de la Universidad alcancen este objetivo democratizador si no escuchamos a la población que hoy no integra los claustros universitarios?

 

¿Cómo hacer crecer a la Universidad de la República fuera de la zona metropolitana –región donde hoy se encuentra el 85 % de sus construcciones edilicias-, siendo que en el interior del país egresan más jóvenes del nivel secundario que los que egresan dentro del área metropolitana?

 

¿Cómo incorporar nuevamente a la Universidad a quienes habiendo ingresado en el pasado hoy se han alejado de las aulas por diversas razones, pero tienen voluntad de continuar estudiando?

 

¿Cómo involucrar a la Universidad más estrechamente con el mundo del trabajo donde junto con las profesiones clásicas surgen nuevas demandas de conocimientos organizados en función de pautas productivas que hace 10 ó 20 años no tenían significación alguna en nuestro país?

 

¿Cómo responder a las demandas de conocimiento de un Uruguay productivo que necesariamente deberá vincularse con el mundo al decir de Varela (“De nuestro estado actual y sus causas”, Arca, 1969, p. 159): explotando “todas las riquezas de nuestro suelo, apropiándose de todas las conquistas de la industria moderna” y poniendo “en juego todas las fuerzas que proporcionan el estudio, el saber y la ciencia”.

 

¿Cómo hacerlo certeramente si no se incorpora a la reflexión de los claustros universitarios donde están presentes los estudiantes, los docentes y los egresados de la Universidad, esta fuerte interacción de la institución con la ciudadanía, que será sin duda uno de los resultados valiosos de este debate educativo al cual estamos convocando.

 

Estas son algunas de las muy poderosas razones por las cuales la Universidad de la República está aquí hoy junto con el Ministro Jorge Brovetto y el Director Nacional de Educación Pública Luis Yarzábal, convocando a los ciudadanos uruguayos a este gran debate nacional para poder construir el país que los orientales nos merecemos.

 

Muchas gracias.