FUNDAMENTACIÓN DEL PLURILINGÜISMO

Desde hace muchos años los docentes de lenguas hemos manifestado nuestra disconformidad a la hora de pensar en reformas curriculares, ya que cuando las autoridades deben tomar decisiones en materia de lenguas extranjeras, precipitadamente incluyen, excluyen  o  mantienen determinados idiomas en el currículo, sin tener en cuenta una política educativa en lenguas extranjeras ya que no existe en nuestro país no existe política alguna al respecto.

Son muchas las interrogantes que podríamos formular para comenzar a esbozar un diseño de política educativa en lenguas. ¿Una o más lenguas en el currículo? ¿Monolingüismo o plurilingüismo?

Hace varios años los docentes de lenguas nucleados en la Federación  Uruguaya de Profesores de Lenguas venimos afirmando la importancia del plurilingüismo en nuestro sistema educativo. La enseñanza de un único idioma extranjero en el currículo lleva al empobrecimiento general de la educación, a una hegemonía cultural que además de significar la negación de la diversidad cultural de la humanidad, fomenta una dependencia cultural, económica y política y constituye un factor de desigualdad social.

Para la Unión Europea el plurilingüismo es el elemento clave para el desarrollo global del individuo. El plurilingüismo fue definido por el Consejo de Europa como "un elemento de identidad y condición esencial para pertenecer a una sociedad cognitiva, basada en una continua adquisición de conocimientos y desarrollo de competencias, en una óptica de educación permanente".

Hacer que cada hablante domine plenamente su lenguaje y emprenda el desafío de encontrarse con otros, con el mundo y consigo mismo, constituye un derecho fundamental que toda política lingüística debe garantizar. Tal política permite el florecimiento del lenguaje en toda su riqueza y variedad.

Desde el punto de vista del desarrollo personal, el aprendizaje de lenguas: 

-         ayuda a reflexionar sobre los procesos que genera la propia lengua y optimiza su uso

-         abre el espíritu hacia otras culturas y otras gentes

-         brinda una cosmovisión más amplia del mundo en su diversidad

-         propicia una estructura mental más diversificada, un pensamiento más flexible

-         suscita una mayor riqueza cognitiva, ya que los universales lingüísticos se actualizan a través de la estructura de cada lengua que se aprende y, por ende, puede constituirse en un eficiente vehículo de redescubrimiento del mundo que extienda el territorio ya explorado por la lengua materna o que reconfirme algunos de sus límites.

La idea del plurilingüismo  no implica  la existencia de una guerra entre las lenguas; por el contrario, debemos aceptar la idea de que el crecimiento de una lengua puede llevar al crecimiento de las otras y que por lo tanto el estudio de una  de ellas facilita el acceso a otra. El aprendizaje de una lengua extranjera, cualquiera que sea, es una inversión para toda la vida: se aprende a aprender y el desarrollo de la capacidad de aprender una lengua contribuirá al aprendizaje de todas las lenguas que el niño o el joven decida estudiar en el futuro.

 

La Unión Europea, en el art. 149 del Tratado de Maastricht indica que todos los ciudadanos deben recibir instrucción en tres lenguas: la materna, la inglesa (aunque no figure exactamente así) y una segunda lengua europea. Si pensamos en la realidad de América Latina, podría haber varias opiniones sobre qué lengua ocuparía el tercer lugar, si aceptamos de una vez por todas el plurilingüismo..

 

Bachillerato.

 

Si pensamos en la educación superior, la opcionalidad sería la oferta más adecuada para el alumno. Podría elegir una tercera lengua, de acuerdo a sus intereses, sus preferencias, sus raíces y (por qué no) de acuerdo a los idiomas que ya conoce. Para instrumentar la opcionalidad tendríamos que tener en cuenta varias condiciones:

 

-         Toda reforma curricular debe venir respaldada por la existencia de una matriz docente con formación adecuada.  Nuestro país cuenta desde el año 1949 con un Instituto de Formación Docente (I.P.A.) del cual continúan egresando docentes de dos lenguas extranjeras: Inglés e Italiano. Por lo tanto no se contaría a breve plazo, con docentes en otros idiomas preparados para la docencia. Sería absolutamente necesario que el IPA ampliara su oferta en otras lenguas y así en unos años egresarían docentes capacitados. Son muchos los que esperan hace varios años que comiencen los cursos de Portugués, por ejemplo, en el IPA. No es suficiente una breve capacitación para habilitarlos a la docencia y equipararlos a la situación de los demás docentes.

 

 

 

-         Para instrumentar la opcionalidad debemos contar no sólo con docentes sino también con capacidad locativa suficiente. Las asignaturas optativas, tal como las planteaba el plan 93 original, fueron concretadas sólo durante dos años. Su eliminación del currículo se debió sobre todo a razones locativas, las mismas que enfrentamos hoy. No es serio que se incluyan en un currículo y después se excluyan porque no hay “salones suficientes.” La reformulación 2006 (plan 93 con cambios), ya excluyó la opción de idiomas en el 1er año del Bachillerato.  ¿Será por razones locativas también?

-         Esta situación empeora si pensamos en nuestros liceos que aún continúan funcionando con 4 turnos. Los grupos se superpondrían y ante la imposibilidad de implementar varios grupos,  se podrían reiterar situaciones vividas anteriormente: la dirección pondría fin al problema eligiendo el idioma, como sucedió en el pasado, y entonces la opcionalidad es simplemente una fachada.

-         Las opciones se deben establecer entre asignaturas afines, en este caso, varias lenguas extranjeras. De hecho en el plan 93 (Circular N°2103) los alumnos en el primer año del bachillerato Microexperiencia debían optar por el idioma extranjero entre inglés, francés e italiano. Sin embargo en la Orientación Humanidades y Ciencias Sociales de la Reformulación 2003 TEMS el alumno debía elegir entre Italiano, Taller de Teatro o Taller de Expresión Plástica.

-         Si hablamos de plurilingüismo, la enseñanza de lenguas debe ser curricular y ocupar un plano de igualdad con las demás materias.

 

 

Consideramos que las condiciones no están dadas para  la opcionalidad, pero creemos que en unos años (de transición) esta situación se podría revertir y a largo plazo llegar a la opcionalidad. No estamos de acuerdo en decir “No se hace nada hasta que las condiciones estén dadas”. Por lo tanto, como transición, se podría mantener como tercera lengua (en segundo ciclo) el idioma Italiano por las siguientes razones:

 

-         Los estudiantes ya han cursado varios años de Inglés (ciclo básico) y por lo tanto habrán entrado en contacto con otras culturas, de habla inglesa.

-         Con el objetivo de ampliar los horizontes culturales, sociales y humanos, una tercera lengua extranjera, en este caso la lengua italiana, abriría una ventana hacia el continente europeo  a través de la cultura italiana. La cercanía lingüística con el español hace que el estudio del Italiano constituya además una profundización en la cultura latina, que es, en sentido amplio, la nuestra. Además, aquí en el Uruguay es imposible dejar de ver que de las comunidades no hispanohablantes, la italiana ha sido la de mayor influencia en toda nuestra historia nacional.

-         Como se dijo anteriormente el IPA, por el momento,  forma docentes solamente en Inglés e Italiano. En un plazo no muy largo, 4 años, el país podría empezar a contar con nuevos egresados del IPA en otros idiomas y entonces sí  ofrecer la opcionalidad a los alumnos de 2º ciclo.

 

Bachillerato de Lenguas

 

En el plan 2003 TEMS, se instrumentó el Bachillerato de Lenguas. Somos conscientes de que por el momento no hay una gran demanda para ingresar a este Bachillerato, también por la salida que pueda ofrecer: IPA y Traductorado. Pero también sabemos que  hay alumnos muy interesados en seguir estudiando idiomas y ya han optado cuando comienzan 2º ciclo, por dedicarse a la enseñanza o a traductorado. En la actualidad, ningún alumno que no haya invertido años de su vida y mucho dinero en aprender los idiomas ofrecidos por dichas carreras aprueba los exigentes exámenes de ingreso, requisito para acceder a las mismas, incluido el de Idioma Español en la carrera de Traductorado. Podemos considerar esta última carrera una de las más elitistas dentro de las ofrecidas por la Universidad de la República, la que, paradójicamente, dice ser gratuita y de acceso irrestricto. Esto último es consecuencia de la falta de oportunidades para aprender los idiomas que tienen los alumnos provenientes de los hogares menos favorecidos, consecuencia, a su vez, de la errática o inexistente política nacional de lenguas. 

Sería mejor entonces darles la posibilidad de llegar a cualquiera de estos dos centros con una mejor preparación en los idiomas. Es más, los Centros de Lenguas Extranjeras preparan extracurricularmente a estudiantes de Ciclo Básico durante tres años. Muchos de estos alumnos podrían tener interés de seguir un Bachillerato de Lenguas y  contarían con más años de estudio. Tanto para el IPA como para Traductorado, sería muy importante que los alumnos  ingresaran a los respectivos centros con una mejor preparación

 

Por lo tanto consideramos que el Bachillerato de Lenguas es muy válido con los ajustes y cambios necesarios luego de su evaluación.

 

Universidad

Muchas veces escuchamos decir que lo que se aprendió de un idioma se pierde fácilmente y por lo tanto para qué estudiarlos. También nos “olvidamos” de muchas cosas que estudiamos. Un idioma se aprende, pero también debemos ocuparnos de mantenerlo. En nuestro país no hay una gran cultura propensa a los “idiomas”  Siempre esperamos que alguien nos haga de intérprete. Cursamos unos años en el liceo, pasa el tiempo y no lo hablamos más, no leemos nunca más un texto en ese idioma, y después pretendemos hablar y, cuando vemos que no podemos, responsabilizamos a los años que perdimos en el liceo porque no aprendimos nada. Si intentáramos resolver una ecuación después de mucho tiempo de haber aprendido matemática, no lo conseguiríamos; si intentáramos hacer una proyección, tampoco podríamos.  Tendríamos que volver a estudiar, practicar, etc. Con los idiomas sucede lo mismo.

 

Creemos que la Universidad es  el ámbito adecuado para que los jóvenes puedan seguir en contacto con los idiomas que han aprendido y puedan servirse de ellos justamente en esos años en los que se les van a presentar muchas oportunidades de acercamiento con otras lenguas y culturas:  deberán manejar bibliografía en otros idiomas, tendrán la oportunidad de asistir a congresos donde se podrán vincularse con estudiantes y profesionales del extranjero, podrán optar por hacer posgrados o cursos de perfeccionamiento en el exterior. Simplemente hay que implementar cursos adecuados a las necesidades del alumnado:

 

-         cursos para desarrollar la capacidad de comprensión lectora en textos de divulgación, técnicos, etc. fundamentalmente en aquellas  áreas relacionadas con las carreras  elegidas

-         cursos de lenguaje sectorial de acuerdo a las necesidades de cada área.

-         cursos de conversación  para  estudiantes que conocen el idioma y van a usufructuar de becas o posgrados en el exterior

-         cursos de iniciación para estos estudiantes que deberán radicarse en un país cuya lengua no conocen.

 

Estos cursos podrían sumar créditos a los alumnos y no necesariamente tienen que ser cursos anuales (como los cursos semestrales de lenguas extranjeras que ya se dictan en la Facultad de Humanidades).

 

 

Montevideo, julio 2006