12 de septiembre de 2006
Estudiante de la Escuela
Técnica Marítima (UTU)
Curso: Maquinista Naval
Introducción:
Seguramente dentro de las carreras técnicas se encuentren muchas áreas que deberían considerarse con criterios especiales a la hora de implementarles una nueva estructura educativa, sin decir que cada una de ellas debería analizarse separadamente de su globalización actual que les requiere ser parte del CETP (para mi UTU). Pero visto mi condición no argumentare en pro de cada una de ellas, sino específicamente y muy especialmente de la que me corresponde, con esto no sugiero un desarme de la UTU, sino una reestructura profunda que la potencie y logre los mejores niveles educativos en sus áreas técnicas.
Fundamentación y contexto:
En nuestro país haría falta la aplicación de una política de estado clara entorno a lo marítimo, es un área desprotegida laboralmente y sin suficiente marco legal, siendo aparte, que mueve millones de dólares.
A modo de ejemplo un maquinista naval a dos años de haber egresado, embarcando, empieza ganando, mínimo, 2000 dólares, imagínense que salida podría ser esa, para miles de jóvenes y sus familias en situación de pobreza, siendo que internacionalmente pueden llegar a ganar mas de 50000 dólares, o trabajar en cualquier rama de la industria local si lo prefiriese, con aceptable remuneración, esto serian también importantes aportes en la previsión social y en la contribución impositiva.
Ahora, no es solo una carrera, es también un estilo de vida y la educación debería ser muy clara en ese sentido y estricto en la dotación de las escalas de valores y de moral, hoy en día nuestros alumnos no adquieren la base técnica y humana necesaria para poder desarrollarse profesionalmente. Respecto a esto, nuestra escuela tiene grandes dificultades con respecto a la calidad de sus docentes y a su infraestructura.
No escapamos a la realidad de la ausencia docente en un estilo potenciado de tal forma que ante el embarque de algún docente o la ausencia de especialistas en el tema, llegamos a no cursar materias en años enteros, o a quedar sin docentes por meses, o a ser educados por oficiales de la armada y universitarios que poco saben del quehacer educativo, de lo técnico, o de la formación pedagógica.
Por ejemplo tenemos la vinculación cívico militar, debería desvincularse la formación oficial y la defensa marítima de lo que debe existir como un área comercial, de carga, de pasajeros o simple recreación.
Esta vinculación se da también en la formación de nuestra profesión. Nuestra titilación esta sometida a la habilitación de la armada, los exámenes para el ascenso de categoría los toma y los planifica también esta institución, de quien depende si la escuela tiene nivel internacional o no es también de la armada, y quien nos expide los permisos de embarque es prefectura.
O sea que estamos ante una institución de educación pública, civil, sometida a la regularización tripartita de; los organismos internacionales, que tienen sus propias exigencias pero también beneficios que hoy en día no podemos acceder; a la educación pública, que dentro de la UTU tiene sus estructurados reglamentos generales y, hasta ahora, escasos recursos; y de la Escuela de Oficiales Navales de la Armada Nacional, quienes son además nuestra gran competencia desleal.
También faltan los elementos de infraestructura o herramientas básicas para el mínimo desarrollo de los cursos, siendo que existen convenios internacionales de apoyo a esta formación profesional, pero que a los cuales no se accede, no sé si por falta de voluntad, desinterés en la rama o interposición de intereses cruzados.
Objetivos:
Ø Desplegar un núcleo de desarrollo marítimo, público y civil, desde lo educativo con ingresos de nivel básico y egresos de nivel terciario, aportando así al desarrollo nacional, productivo, ocupacional, y ciudadano.
Ø Lograr una representación internacional en la organización marítima internacional de carácter meramente civil para el libre desarrollo de las actividades marítimas públicas y su formación educativa.
Ø Crear un centro académico de investigación y desarrollo con el objetivo de crear propuestas y proyectos que hagan al que hacer marítimo, su entorno y su actualización educacional.
Ø Apostar a un portal de desarrollo personal de ciudadanos con situaciones de contexto socioeconómico crítico, dotándoles de una formación no solo profesional y remunerable, sino también de integración social con un buen nivel educativo.
Propuesta:
Para comenzar lo primero seria lograr una estructura educativa que permitiera como hasta ahora vincular la institución con la educación media con ingresos desde el ciclo básico, pero con la diferencia de dar una salida educacional de nivel terciario con titulaciones intermedias de nivel de bachillerato, puesto que nuestra titilación tiene nivel internacional y en el mundo es una carrera terciaria, sino universitaria.
Crear comisiones de trabajo e investigación y crear nexos entre las distintas dependencias institucionales del estado que tengan vinculación con lo referente marítimo y educativo, por ejemplo la ANP, el MGAP, MEC, MRE, MTOP, Ancap, U. de la R., U. P. (sí existiera).
Esto podría esquematizarse en otro proyecto que vincule específicamente a la educación técnica con los organismos estatales, de forma, por ejemplo, de eliminar las concesiones privadas de alto costo, cuando ya el estado gasta en la formación de personal especializado, esto existe hoy en una forma irregular, en forma de convenios puntuales, pero sería provechoso estructurarlo y enmarcarlo en una reglamentación general que genere un desarrollo en ambas partes.
Por otro lado también sería imperativo derogar el Decreto Nº 19/003 del 17/01/2003, por el cual se deja en manos de la Armada Nacional la potestad de reglamentar, controlar y reconocer internacionalmente los centros educativos referidos a lo marítimo, indistintamente de sí son públicos, privados, y de orden civil, dejando al margen al Ministerio de Educación y Cultura, al Ministerio de Transporte y Obras Públicas y al Ministerio de Relaciones Exteriores.
Se conformaría inicialmente una mesa de trabajo que este dotada por egresados activos, profesionales del área internacional, funcionarios no docentes, docentes, alumnos, dirección, padres, gobierno, etc., que trabajaría en la búsqueda y la implementación de una estructura que contribuya a estos objetivos, sin descartar el cogobierno y la autonomía, con inclusión de los estudiantes, al cual adhiero, pero dejo en discusión.
Creo que la forma de llegar a estos ambiciosos objetivos pasa por desarrollar estrategias en ese sentido.
Por ejemplo para la formación docente exigir y dotar de: profesionalismo en el área, originarios de la educación pública civil, con formación pedagógica educacional, dejando margen a la docencia vocacional con perfeccionamiento docente. Tal vez inicialmente se necesite traer docentes del exterior, pero a la larga se podrá inculcar a los egresados para que retornen a la institución a volcar sus experiencias y a formar a sus sucesores. Estos podrían rápidamente instruirse en centros de formación docente ( hago referencia al proyecto sobre la Universidad Pedagógica, al cual adhiero).
También agregaría un régimen especial de suplentes por lo que habría siempre docentes en la vuelta, tal vez trabajando en comisiones o investigaciones, y a la hora de ausentarse un docente, se encuentre en condiciones de tomar la clase, esto implicaría un sistema de coordinación de forma de que estos suplentes supieran de antemano el nivel alcanzado por su antecesor y su línea de trabajo.
Esto implicaría una reforma profunda en lo que refiere a la instrumentación de los escalafones y de la estructura de la ocupación de cargos efectivos. Referente a esto y con una visión global es que sugiero establecer una planilla efectiva con personal docente activo y una de carácter, también efectivo, de personal docente suplente o de investigación. Se dejaría estipulado que solo el personal efectivo podría acceder a los cargos estipulados y para los cuales están debidamente estructurados según su área educativa o técnica. Estos deberían de tener un salario fijo mensual y acorde, y una evaluación anual de aptitud que rectifique o no su efectividad, de acuerdo si esta apto o no para seguir ejerciendo la docencia. El escalafón estaría dado por el desarrollo personal, la aptitud educativa y pedagógica y la experiencia técnica de cada área, dejando sin efecto alguno los grados por antigüedad. El trabajo sería reglamentariamente de 8 hs. diarias de lunes a viernes y de 6 hs. los sábados, repartiéndolas de forma que hubieran por ejemplo 4 hs. de clase 3 de coordinación y programación de clases y 1 de actualización técnica y docente. Esto podría repartirse diferencialmente dentro de la semana.
Volviendo a lo marítimo y en otro orden de cosas se podría empezar por dotar a la institución de algo tan elemental como un barco, siendo que ya se cuenta con el espacio físico para abarcarlo, y el cual serviría como puntapié inicial, para la adaptación al medio marítimo, así como la reafirmación de la vocación en este sentido para aquellos estudiantes que estén inseguros de su elección, lo cual serviría en el ahorro de inscripciones que hoy en día terminan en deserción, y/o frustración, a la cual caen después de desperdiciar 5 años en algo que cuando lo prueban no lo pueden soportar física, y/o psicológicamente.
Se reivindicaría el sentido de pertenencia el cual dota de respeto por la institución y compromiso por la misma. En este sentido también se ve la importancia de pertenecer a algo más grande como por ejemplo la UTU, la sana competencia (deportiva, ajedrez, olimpiadas temáticas, etc.) entre instituciones lleva indefectiblemente a ponerse la camiseta del centro al cual pertenece y defiende, esto como herramienta para generar el cuidado de las infraestructuras y agregar al deseo de volver, talvez como docente o investigador. También genera un respaldo de tipo institucional.
Se plantearían estrategias de marketing, elevando su imagen internacional, impulsando la profesión, estimulando la vocación, esto también ayudaría a descongestionar aquellas áreas educativas sobre pobladas y atraer a aquellos alumnos desanimados o desalentados, que se sienten excluidos del sistema educativo, aquellos con contexto socioeconómico crítico, podrían ser becados, explotar la situación de que la Escuela Técnica Marítima esta ubicada en un punto estratégico en este sentido, entre el Cerro y La Teja.
En este marco la educación no puede eludir su condición de formar, no solo profesionales, sino también ciudadanos, dotándoles de aptitudes participativas dentro de la sociedad, formando aptitudes de convivencia y respeto, personas con conciencia social. Las herramientas para lograr estos objetivos estarían en actividades de orden social, deportivo, humano, grupales, etc.
También lograr el posicionamiento de un integrante representativo de esta institución en las organizaciones internacionales referidas a lo marítimo y a lo educativo, dotaría de un imponente respaldo, apoyo económico y de intercambio de conocimientos, a través de convenios de ayuda mutua internacional, que hoy en día ya existen y a los cuales no nos dan las facultades para poder acceder con libertad, incluso de información de su existencia.
Por último hacer de la investigación una forma de desarrollo, de evolución, de actualización y de inversión. La investigación a mi entender debe darse desde la educación primaria, incentivando desde el inicio a la innovación, y a la participación, para no ir detrás de los cambios o importándolos, sino siendo forjadores de ellos, creadores. Innovando y construyendo desde el estudio mismo, impulsando proyectos desde las mismas instituciones educativas en todos sus niveles, no solo a nivel terciario o universitario, como ahora.
Así se desarrollarían políticas que entenderían mejor la problemática de cada sector, en particular en lo marítimo, se desarrollarían los puertos, el transporte fluvial de pasajeros y de carga, la pesca, se abriría el mar a sus ciudadanos para que puedan simplemente disfrutarlo desde adentro, etc.
Oscar Lanza