Reflexiones de algunos profesores de lenguas

 

Deseamos compartir ciertas experiencias y pensamientos que no dejan de darnos vueltas en la cabeza.

A lo largo de nuestra docencia nos hemos encontrado con alumnos que se entusiasmaban con el descubrimiento de una lengua extranjera y venían muy ufanos a decirnos : "Yo voy a hacer profesorado de italiano ( o de inglés )."

La clásica respuesta del perplejo profesor (con un nudo en el estómago) era: " no vas a poder, se necesitan muchos más años de estudio para poder entrar al IPA".Tampoco podrían realizar los cursos de Traductorado Público reservados para los pocos elegidos que, además, puedan costearse la preparación de Idioma Español, requisito adicional para aprobar el examen de admisión.

Una lectura entrelíneas nos pone frente a un hecho real y concreto _ sólo aquellos que provengan de una familia acomodada podrán hacerlo .

 

Existe una política de lenguas? Tenemos igualdad de oportunidades en este campo?

 

La propuesta del actual Consejo sería_ "obligatorio en bachillerato sólo un poco de inglés para fines prácticos..." .

¿Abrir la cabeza con conocimientos de otro idioma obligatorio ? ¿ para qué ?  La idea parece ser .: si total "para lo que estos van a poder aprender, un poco de inglés alcanza".

"Para hablar lenguas extranjeras y alternar con gente ilustrada de otros países están los adinerados, los que tienen la posibilidad de asistir a colegios privados .Las futuras cabezas pensantes que pertenecerán siempre a un rango superior."

       Este gobierno que tantas ilusiones sembró hablando de igualdad de oportunidades parece más empeñado en despojar que en brindar.

No se trata de vaciar contenidos para emparejar hacia abajo sino de dar un apoyo especial a quienes así lo requieran.

         Nuestro otrora destacado nivel de educación no puede ni debe seguir descendiendo.

Instamos a que se  mantenga el Italiano en bachillerato y además se vaya ideando una institución que se ocupe de aquellos estudiantes de familias no pudientes que deseen profundizar sus conocimientos de lenguas extranjeras.

 

No hagamos que la tan mentada equidad quede convertida en una simple palabra demagógica que queda lindo decir.