-          Cecilia Bertolini

-          Regina Diaz

-          Virginia Peña

-          Electra Turk

-          Carmen Zorrilla

Docentes de Educación Artística y Educadores de Museos

 

26 de Setiembre de 2006

 

 

 

En el marco de este debate educativo, nos interesa promover y rescatar la importancia de una experiencia de enseñanza - aprendizaje que se da en el ámbito de la educación no formal: la Educación en Museos.

La revisión de las prácticas y la función social de los museos a partir de la segunda mitad del S XX, apunta a considerar a la institución museo como un espacio donde es posible reflexionar sobre la temporalidad, subjetividad, identidad.

Los museos se vuelven un espacio donde circulan las memorias vivas tanto individuales como familiares, regionales y nacionales; donde sus visitantes pueden aprovechar para educarse críticamente y donde sus decisiones pueden construir los diferentes futuros locales en un mundo global.


En la década del 80, las doctrinas neoliberales se vuelven hegemónicas y esto  repercute en el ámbito de los museos. Grupos políticos, religiosos, pedagógicos y culturales se manifiestan en favor de la voz del visitante, los descendientes de los pueblos exhibidos,
la historia contemporánea y los logros artísticos de los grupos marginados en los relatos. Esto implica revisar la definición de "Objeto de Museo" y las prácticas asociadas a su adquisición, preservación, cuidado, exhibición, estudio e interpretación.  El modo en que se concibe el conocimiento y el lugar que este ocupa en el museo.

Una postura de museología crítica pretende rescatar al museo de su función meramente preservadora y exhibidora, centrando la importancia en el mensaje de esta institución; lo que cuenta y el modo en que lo hace.
La función social del museo concebido originalmente como lugar de poder, de espacio de conservación y preservación patrimonial se amplia a partir de su definición de aspectos vinculados con la educación y comunicación.

El Consejo Internacional de Museos (ICOM - UNESCO) actualizó su definición original y en 1946 incorporó la palabra educación a su definición:
"el museo es una institución sin fines de lucro abierta al público  al servicio de la sociedad, que adquiere, conserva, investiga, comunica y exhibe, con el propósito de educación y deleite, los testimonios materiales del hombre y su medio."
Estos testimonios materiales e inmateriales del hombre y su medio, son habitualmente considerados su patrimonio o herencia. Son recibidos de generaciones que nos preceden y que se transmiten por lo que nos llevan a mirar al pasado pero también al futuro.

Los museos en Uruguay no están fuera de esta coyuntura, ni eximidos de esta responsabilidad,  por lo que cada vez más se vislumbran movimientos que tienden a
considerar la importancia de estas instituciones como un lugar de comunicación y aprendizaje. Un espacio, que como texto abierto espera múltiples lecturas y
respuestas, que puede contribuir para que su público sin importar su edad, sienta que el museo muestra lo que le pertenece como un universo simbólico en el cual
está inserto y del que participa.


Nuestros museos son visitados por miles de grupos de centros educativos y es responsabilidad de todos crear sociedades fructíferas entre los museos y éstas instituciones, teniendo en cuenta que ambas luchan en una arena que les es común: la cultura y la educación. Estas alianzas generan un aporte más en la construcción de ciudadanías y democratización.

La sociedad Cultura - Educación nos convoca  a buscar nuevos modos de  alianza
que mejoren y potencien los que ya existen. Se trata de generar acciones concretas orientadas a encontrar el hilo conductor, el problema, la idea clave que  sirva a los participantes para establecer vinculaciones entre  los diferentes conocimientos y  experiencia de vida.

 

Estas conexiones se dan generalmente en los distintos niveles del currículum  y es aquí un espacio común donde  trabajar y discutir nociones, puntos de vista o marcos de referencia.

Poder así desarrollar nuevos recorridos curriculares que se planteen en diálogo con lo que acontece en las diferentes experiencias dentro y  fuera del aula, en una intención de  establecer nexos entre problemas, lugares y tiempos.

Una sociedad Cultura – Educación  que le posibilite al sujeto una reconstrucción de la propia identidad en relación a las diferentes construcciones de la realidad que le circundan y que necesita aprender a interpretar. 

El museo desde sus prácticas concretas, desea seguir caminando para ofrecerse a la apropiación de todos; para que cada visitante pueda sentir que es su lugar.
Donde se pueda seguir construyendo para descubrir en él una experiencia sustancial que siempre genere ganas de volver, un lugar de intercambio personal donde uno se
siente reconocido, que genera deseos de participar, comprender y conocer nuevas experiencias y aprendizajes.

En esta línea y fundados en la experiencia práctica, es que hace algunos años, desde  departamentos educativos de museos de Montevideo apostamos a seguir pensando y produciendo nuevas prácticas educativas sensibles y significativas