

Nuestro país transita hoy por
un periodo especial donde confluyen múltiples procesos de reconstrucción y cambio,
teniendo en la discusión y el debate la
reconstrucción profunda de la Educación Nacional como un eje de su plan de
Gobierno.
Siendo este compromiso una apuesta social para la construcción de nuevos marcos, nuevas
instancias, nuevas situaciones para una Sociedad Uruguaya igualitaria y
equitativa; responsable con un desarrollo democrático, participativo institucionalmente,
racialmente democrático y racialmente igualitario en todos sus sentidos.
Si bien los esfuerzos y los
logros por parte del colectivo afro uruguayo han sido generadores de nuevas
perspectivas políticas, culturales, sociales y económicas, todavía nos queda
mucho por hacer y especialmente mucho por que luchar.
Allí nuestras comunidades y pueblos afrodescendientes
se han comprometido en toda América, con las realidades que afectan a nuestro
país y con este debate educativo; substancialmente porque la educación es uno
de los factores más importantes de reproducción
de racismo, discriminación racial, intolerancia, xenofobia y todas sus formas
conexas. Por ello nos hemos brindado un espacio de discusión, debates,
información, reflexión y fundamentalmente de propuestas para esta etapa.
Fortaleciendo la voluntad de coordinar acciones en
pos de políticas de pluralidad, equidad y lucha contra violaciones de derechos humanos.
Contando con la notoriedad del posicionamiento
que ha adoptado este nuevo Gobierno
en uno de los puntos destacables en este ámbito de cambio de nuestra educación
nacional.
Pero todos sabemos que para
combatir las problemáticas en este sentido debemos profundizar los cambios que
se vienen ejecutando, procurando aunar los esfuerzos políticos y sociales que
ya no solo dependen de la voluntad de nuestro Gobierno. Estos parten de nuestras
exigibilidades, nuestros compromisos así como de la aplicabilidad de normas que
amparen el respeto, la igualdad de oportunidades y la lucha contra los flagelos
que sufren las minorías étnico-raciales.
La permanencia de la
comunidad afrourugaya dentro de los contextos críticos relacionados a las
necesidades básicas profundamente insatisfechas, son descritas en estos últimos
tiempos a nivel numérico, aunque fundamentalmente con proyecciones
genéricas. Por ello a continuación
describiremos algunas cifras y realidades de los afros uruguayos, sobre las
cuales pondremos énfasis para entender los fundamentos lógicos y de derechos
esgrimidos en este documento. Por ello, debemos tener en cuenta que el 9,1% de la
población uruguaya es afrodescendientes.
¿y entonces? ...
Situación Socioeconómica
Las preocupaciones que
nuestra sociedad mantiene con respecto de los desarrollos y profundización de
la pobreza, desocupación laboral, violencia social, determinantes de sobre
vivencia social y elementos de desarrollo humano, se encuentran magnificados
dentro de la construcción cotidiana de la comunidad negra o afro uruguaya desde
los dos últimos centenares.
Ejemplo de ello son los únicos datos recabados de
la “Encuesta Continua de Hogares” en el año 1996 a nivel nacional (estimaciones
INE - Organizaciones Mundo Afro) que promueven valoraciones mas que
preocupantes e informan de la existencia real de conductas segregatorias dentro
de la estructura social y estatal de nuestro país:
·
Mas
del 72% de las mujeres Afrodescendientes son empleadas domesticas o trabajan en
el ramo del servicio de limpieza, con una retribución mensual un 20% menor que
personas no-negras en el mismo rubro (ver datos INE/OMA, 1998).
·
Estudios
del Prof. Héctor Florit (hoy vocal de CoDiCen) denunciaron que 2 de cada 3
niños Afrodescendientes en Uruguay, poseen problemas de auto-estima y
bajo nivel escolar debido a estas causantes (ver Mundo Afro, 1998).
·
Los/as
niños / as Afrodescendientes en ámbitos grupales escolares, son excluidos en un
15% de los casos, de juegos y actividades recreativas por los compañeros / as
del mismo grupo escolar (ver Héctor Florit, 1998).
·
Los/as
niños / as estudiados / as en los casos de la investigación de Héctor Florit,
arrojaron que, alrededor del 70% aproximado de los casos pertenecían a familias
socio-económicamente deprivadas y por tanto, apartadas en las demás estructuras
y/o redes sociales de protección (salud, saneamiento, recreación, trabajo,
etc.)
·
Los/as
trabajadores / as Afrodescendientes perciben 16% menos de salario-retribución
por la ocupación normal, en comparación con las retribuciones laborales del
cumplimiento en las mismas ramas laborales de personas no-negras.
·
Los/as
pasivos / as Afrodescendientes poseen una retribución 20% menor a los mismos
rangos jubilatorios no-negros dentro del sistema del Banco de Previsión Social
(ver Mundo Afro, 2002).
·
El
promedio de escolaridad de las mujeres afro descendiente es menor a 6
años en la mayoría de los casos en mas del 50% de la población (INE/OMA),
con un altísimo índice de repetición.
Esto nos conduce a una diferencia negativa,
no menor a 6 años con el promedio de escolaridad nacional.
·
La
deserción escolar sobrepasa el 50% en los dos últimos niveles de la academia
(bachillerato en Secundaria y UTU). Por lo que se visualiza un estancamiento en
el desarrollo de la comunidad afrouruguaya.
·
La
Universidad de la República no contiene más de 100 afro descendientes
universitarios estudiando, en una población de aprox. 60.000 estudiantes (estimaciones
Mundo Afro/2002).
·
Los
profesionales universitarios egresados / as en los últimos 25 años de dicha
institución, no sobrepasan los 80 casos.
¿Realmente se cree que esto
es casual? ¿La educación no es un eje transversal en estas problemáticas? ¿Qué
poder real ejercemos los afrouruguayos en los espacios conquistados? ¿Las
políticas educativas trabajan en estos sentidos? ¿Nuestra educación primaria,
secundaria, terciaria formal y no formal, visualiza estos estudios y trabaja
con ellos para mejorar el sistema educativo? ¿En esta ley que
ciudadano surgirá del debate educativo?
¿Cómo influir
en el debate de tal forma que nuestras expectativas surjan tal cual? ¿Qué
queremos introducir en esta ley? Sucedidos estos puntos de interrogantes
como ¿Por qué tiene que estar el tema afro en la ley? Y, ¿Por qué antes no
estaba?
Nos realizamos muchas otras
preguntas pero estas son algunas de las que consideramos fundamentales. Comenzando
a debatir, profundizar problemáticas, reunir datos, ideas, reflexiones,
activistas y pensadores organizados y
no, aunados bajo las perspectivas de la
comunidad afrodescendiente.
Los textos fueron el primer elemento
de análisis, para luego continuar con el contenido de la currícula como aspecto
conceptual fuerte a trabajar y partir de allí ocuparse de una posible
estrategia educativa. El cambio de la curricula desde el punto vista
programático se establece como fundamental, ya que desde la educación formal se
institucionalizan los saberes colectivos e individuales para las sociedades.
Como muchos, los textos
mantienen una intencionalidad -según uno de los integrantes del debate- que
subraya un acercamiento a los aportes de los indígenas y de los afro
descendientes en nuestro país, pero así mismo reforzando la idea de que los
textos no reflejan la historia afroamericana ni la afro uruguaya de manera comprometida
y sustancial a la mejora del entendimiento cabal de la población afrouruguaya. Aun
así, manifiestan aspectos socializadores de lo
cultural como valor del aporte comunitario a la Sociedad.
A pesar de una realidad de una cátedra libre el
tema afrodescendiente es tomado por iniciativas individuales lo que no aporta
la regularidad necesaria para una formación real del ciudadano Uruguayo.
Esto denota una realidad en que la necesidad de formación específica es
suplida por impulsos a nivel autodidacta, o, pegados a planes y programas de
los movimientos afrodescendientes organizados.
Concluyendo en este aspecto se debe repensar
los programas desde miradas y compromisos pluri-étnicos; bajo la necesidad
de sociedades comprometidas en la justicia social, con democracias afines a
estos objetivos. Contando para ello, desde esta transferencia de conocimientos,
que comiencen a transformar al ciudadano/a uruguayo/a en la mirada y en la
practica en la igualdad y la equidad.
La necesidad de nuevos marcos
conceptúales
de la educación Nacional. Comenzando desde allí, a trabajar una propuestas específicas
de contenido pliriétnico, constituyendo lo afro como experiencias Etno-educativa,
desde donde los marcos internacionales son insumos de trabajos con los cuales
se pueden contar si fuese necesario.
“La necesidad de desestructurar lo conceptual (lo
ideológico) radica en resumir lo antes expuesto en una ley o una frase que debe
ser lo suficientemente especifica dentro de lo genérico, lo que nos permitirá
actuar en el campo de lo real”.[1]
(La posible ley) “...es un elemento normativo y posee una
estructura que ejecutara el elemento que nosotros creemos…”[2]
Mientras el sistema
educativo continué pensando la realidad y ejecute una política negadora de la
realidad de la comunidad afrouruguaya, no lograra una evolución en este
aspecto. En este análisis lo interesante que surge es el rol de la educación. Simplificando
la discusión a la necesidad de des-ideologizar
la imposibilidad de la educación en tratar este tema, dado que no solo tiene
que ver con la ideología de la educación, sino, con la necesidad que nuestra
educación procura homogenizar para
construir un ciudadano tipo. Este forcejeo basado en un concepto de igualdad
universal, más aun, sobre valora la necesidad actual de pensar la diferencia en
una diversidad aceptada –etnocentrada- y que posee un significado en el
silencio y la invisibilidad que mantuvo el porque anterior.
Lo real -manifiestan los participantes- es que la educación
actualmente es estática en el tema de la diferencia, de la des-igualdad racial
y principalmente en el reconocimiento, de la pluri-etnicidad de nuestra
sociedad, de nuestra nación.
Consideramos básica la necesidad de
cambio en algunos aspectos de la educación, es decir contar la historia de los afro
uruguayos de propia voz y/o propia mano, ya que permite una
identificación a través de los modelos positivos de una identidad afro, o, la
formación de formadores que trabajen el tema; reforzando de esta forma
a las instituciones que están vinculándose con el tema durante años.
La otra
propuesta
es la recuperación de la memoria afro acallada durante siglos y desde
allí poder pensar en una sociedad nueva. Conociendo que el rescate de la
memoria del nosotros y los otros es a partir de mirarnos y escucharnos
desde otra forma -ya que en este punto casi no existe nadie que tenga
conocimiento en este tema- la ley debe ser una estrategia para integrar -a
partir de la diferencia y los cambios de la curricula- los cambios educativos y
sociales necesarios para una real sociedad de iguales.
El racismo estructural en
la educación es difícil de resolver ya que nuestra sociedad homogeniza, desculturizando e invisibilizando sistemáticamente
la cultura de resistencia africana en el país y la sociedad.
Para lograr revertir esta situación la nueva ley de
educación debe reflejar una educación multicultural, pluri-étnica, que comience
a generar el concepto necesario de equidad social y racial en nuestro país.
Para profundizar nuestra posición hemos analizado
la institución escolar, el secundario y UTU, y la universidad como ejes
fundamentales en nuestra educación. Por este motivo describiremos pareceres y
realidades que nos preocupan (Ver Anexo 1).
La Importancia de la
Inclusión de los Aportes Afrouruguayos en los Programas de Educación Nacional.
Introducción
Tras la III Conferencia
Mundial contra el Racismo, la Xenofobia y las formas conexas de intolerancia (realizada
en su conferencia preparatoria en Santiago de Chile, y la conferencia misma en
Sudáfrica realizada en el año 2001) y bajo los lineamientos programáticos allí
establecidos, sobre una “educación realmente integradora de todos los grupos
étnicos”, los países comprometieron su accionar en la necesidad de incorporar a
la educación en los mecanismos de desarrollo de democracias justas y
racialmente responsables. Es en esa misma conferencia que nuestro Estado
uruguayo comprometió su línea de gobierno a una acción legislativa y ejecutiva amparada por el compromiso de la erradicación
de la discriminación racial en las estructuras institucionales. Es de
allí, que este documento busca formar parte del compromiso de Organizaciones
Mundo Afro (OMA) desde el Instituto Superior de Formación Afro, en continuar
con las actividades tendientes al cumplimiento de dichas resoluciones.
Consideramos que
hemos evolucionado, que se ha mejorado en camino de nortes democráticos más justos y racialmente
responsables. De ello concluimos que es el momento en que en nuestra educación
se incluyan las cosmovisiones y aportes de los afrouruguayos que viven en
nuestro país desde hace más de 160 años. Haciendo notar que desde dicho periodo,
la educación Uruguaya ha postergado dichos aportes a través de la negación sistemática de los grupos y familias étnicamente
minoritarias de nuestro país.
Provocando la pobreza racial. Entendida como un
flagelo y crimen sistemático del derecho humano sobre el caso especifico de la población Afrouruguaya;
nuestra situación es de carácter crítico
si consideramos variables socioeconómicas, culturales, educativas y sanitarias.
Las mismas reflejan a partir de estudios estadísticos (Ver “Diagnostico socioeconómico y cultural de la Mujer Afrouruguaya”. Mundo
Afro, 1998)[3]
respaldados en los estudios del Instituto Nacional de Estadísticas que el
numero poblacional de personas afrodescendientes constituyen el 5,9% de la
población Uruguaya; esto indica aproximadamente 164. 200 personas de raza negra
que se distribuyen en 78.000 en la capital y el resto en interior del país.
Reflejadas en las
estadísticas nacionales, las tasas (comparativas raza blanca - raza negra) de
actividad -personas dedicándose a la producción de bienes y servicios- del
grupo etáreo de 14 años o más, y las tazas de desempleo, son significativamente
mayores en la raza negra; constituyendo esto como una determinantemente de
desarrollo que ahondan las pautas de progreso de nuestro país.
En lo que se
refiere al área educación en el breve análisis que incluye el informe del
Instituto Nacional de Estadísticas, indica “En
cuanto a la educación, las personas de raza negra alcanzan menores niveles de
instrucción formal y muestran menores promedios de años de estudio que la raza
blanca” .[4]
Un chascarrillo
numérico
Notemos que
estos datos numéricos están enmarcados en tiempos de alza nacional a nivel
económico, y previos a un declive nacional como lo fue el año 2001-2002. Debemos considerar que este estudio de proyección
hoy se ve variado por los primeros datos que el Instituto Nacional de
Estadística promueve en estos meses, en los cuales se cuenta en que la
población de ascendencia africana es estimada en el 9.1% de la población (ECH
2006).
Por estos números, así como
por la situación que enfrenta nuestro país –en este caso nuestra educación- la
búsqueda de estrategias en conjunto para revertir esta situación requiere de la
implementación de programas educativos, los cuales logren potencializar él
dialogo entre los diferentes grupos étnicos de nuestro país.
Fundamentación
La educación
actualmente, es objeto continuo de debate a nivel mundial en cuanto a su
importancia estratégica. Debates que apuntan a si se la debe considerar como
gasto público o inversión social; dichas concepciones de educación marcan
indiscutiblemente el camino a seguir de las sociedades contemporáneas y su
futuro.
Inversión social que en el
ámbito educativo debe ser consciente que la función sociológicamente hablando de la educación es básicamente
conservadora[5] “... lo, escolar viene a consolidar, trasmitir y
sostener valores previamente consolidados y legitimados socialmente...” y
este mecanismo es el que toda sociedad pretende se prolongue así misma en el
tiempo, sin conflictos mayores ni cuestionamientos, siendo la educación el
transmisor de los tesoros conservadores a las generaciones más jóvenes. La
prolongación de una sociedad tiene como requisito fundamental las relaciones de
poder, es decir el control de los grupos de poder a través de la
invisibilidad y la explotación de los
grupos minoritarios.
En el caso especifico de la
comunidad afrouruguaya, la educación se puede tomar como indicador de
satisfacción de oportunidades que el estado Uruguayo ofrece actualmente a dicha
comunidad. En este punto se debe analizar la posibilidad de educación formal de
los segmentos raciales a través de dos variables:
·
Nivel de instrucción alcanzado. Según la Encuesta Continua de Hogares (1996/19997) las personas de
raza negra habrían declarado niveles de instrucción menores en proporciones muy
significativas en comparación con el conjunto de la población: el
mayor porcentaje alcanzo solo primaria y aquellos que alcanzaron
el nivel
secundario, una proporción sustancial curso enseñanza técnica. Así
mismo se observa que los años de estudio proporcionalmente son también menores.
(grafico 1) [6].
Grafico 1
|
Nivel alcanzado |
Blanca |
Negra |
|
Primaria |
24,9 |
31,1 |
|
Secundaria |
51,0 |
65,8 |
|
Técnica |
45,9 |
53,7 |
|
Secundaria |
44,0 |
53,0 |
|
Prof./Univ./MIL |
46,7 |
47,2 |
·
Nivel de deserción, las personas de raza negra presentan mayor proporción de deserción en prácticamente
todos los niveles de enseñanza.
Las cifras de los
profesionales Universitarios según el instituto de Estudios Sociales de la
Universidad de la República arroja menos de un décimo del uno porciento de la
población, siendo un de las cifras comparativas más bajas de América
Latina.
Mas allá de los datos
cualitativos según el informe de la incorporación de la variable etnia/raza en las
estadísticas vitales en el Uruguay de la OMS/OPS, refleja que el primer ámbito en lo que se perciben la
discriminación es la educación,
destacándose la escuela primaria
publica como principal institución de dichos hechos.
Los
afrouruguayos coinciden que en todos los niveles de educación (primaria
secundaria y terciaria) dichas
instituciones no están adecuadas a tratar el tema de los orígenes, situación
actual y de discriminación racial del comunidad afrouruguaya en general, lo que provoca por parte del personal
docente la retroalimentación de los estereotipos sociales a través de la curricula, la cual carece de un adecuado modelo étnico cultural. Dicha repetición del modelo ideológico
racista sin un cuestionamiento profundo del mismo, provoca consecuencia negativas
en nuestra comunidad, que creen que la educación es una vía de ascenso social.
El rechazo sistemático de
un patrimonio cultural, lo cual individualmente -lo vulnerabiliza- englobando
las actitudes de discriminación en problemas socio-económicos que no son percibidos
como Racistas, contienen un impacto a través de la pertenencia en los sectores
mas vulnerables de la población y la sistemática exposición a la
discriminaciones múltiples y de carácter estructural.
La promesa de
movilidad social bajo un modelo que niega los aportes culturales de los
afrouruguayos, tiende a no modificar las estructuras sociales; por el contrario
las refuerzas y las consolidan,
contribuyendo a su repetición. En síntesis, la paradoja educacional evalúa mejor a quien tiene las mejores
posibilidades a partir de una base cultural previa, ligada a su posición socio-económica
previa.
A partir de estas
problemáticas y a partir de los desafíos en los cuales el movimiento
afrodescendiente se inscribe, la creación de nuevos espacios de discusión y
futuras herramientas conceptuales para revertir la situación de la educación en
nuestro país, constituyen una pauta para la plataforma de lucha.
Los problemas de
la educación no son exclusivamente educativos, sino que deben ser tratados por
todos los agentes sociales que son “usuarios” de la misma. Donde ella
simplifique la implementación de una política educativa que debe sostener y fortalecer los derechos de la
minoría silenciada; los derechos
sociales que contenga las bases de equidad e inclusión social de la población,
es la base mínima de un estado democrático.
La educación
actual debe comenzar el dialogo efectivo
con aquellos agentes sociales que se dediquen al aporte de los aspectos
culturales de la minoría que representan. La educación sin complementariedad de
las realidades sociales, tiende a ser una educación sin bases en una realidad
democrática.
Conclusiones
Incluir la temática de la equidad étnica en los
programas educativos, debe ser parte de
una estrategia de integración social, aunque vaya mas allá de las competencias
de la educación, entendiendo que ella es un factor ineludible para el análisis
de dichas practicas. Siendo esto posible a través de una institución que sea
consciente que la discriminación racial es una realidad social, y la
posibilidad de dar respuesta a esta problemática.
Esta tarea no debe reposar
únicamente en las autoridades, sino todo lo contrario las respuestas
pertinentes deben surgir del dialogo de los alumnos, padres, maestros,
profesores y comunidad en conjunto, para la construcción de un ciudadanía
realmente equitativa.
Bibliografía.
·
Florit, H. “Exclusión social y violencia en la escuela” Reflexiones
acerca de una asignatura pendiente. (s/f) Montevideo.
·
Follari,
R. ¿Ocaso de la Escuela? (S/D)
·
Informe del
CENTRO RECORDATORIO DEL HOLOCAUSTO, SOCIEDAD “AMIGOS DE YAD VASHEM”,
¿Por qué se debería incluir el estudio del holocausto (La Shoá) en los
programas de enseñanza básica? (s/d) Montevideo.
·
Instituto
Nacional de Estadística. División de estadísticas sociodemográficas. Encuesta
continua de hogares. Modulo raza .Principales resultados (1998) Montevideo.
·
Molina,
Lucrecia (s/f). Conferencia Mundial contra el racismo, la discriminación
racial, la xenofobia y las formas conexas de intolerancia. Después de Durban:
construcción de un proceso regional de inclusión social. Instituto
Interamericano de Derechos Humanos.
·
Mundo
Afro Diagnóstico socioeconómico y cultural de la mujer afrouruguaya. Ed. Mundo
Afro. Montevideo. (1998)
·
Rudolf, S. Maresca, I. Informe de la incorporación de la
variable etnia/raza en la estadísticas vitales en el Uruguay de la OMS/OPS
(2005) Montevideo.
Reflexiones sobre la
ausencia de los Derechos Económicos, Sociales y Culturales (DESC) en el Sistema
de Educativo Universitario Uruguayo:
El Caso del Colectivo Afrouruguayo.
Introducción
El sistema Educativo
Uruguayo de hoy mantiene una tendencia que se rige por lógicas en las que sé sobre
valora la calidad a través de la eficiencia. Ausentándose gradualmente la
histórica perspectiva de agente de conocimiento y de cambio social que procura
irradiar a todos los sectores de la sociedad.
La sistemática utilización de políticas sociales de
corte exclusivamente neoliberal han introducido la lógica del mercado en el
quehacer académico. Esto ha llevado a poner en riesgo al sistema educativo
Universitario y a no poder dar respuesta a los problemas de las capas más desposeídas que existen en
nuestro país -como lo ha hecho históricamente-.
Durante los últimos años gradualmente el debate
acerca de los derechos humanos (DDHH) ha desplazado los conceptos estrictamente
referidos a los derechos civiles y políticos, hacia los derechos económicos,
sociales y culturales (DESC), teniendo su surgimiento a partir de la falta de
resoluciones de antiguos problemas, a nuevas condiciones y nuevas amenazas
hacia comienzos de este siglo.
En más de 150 años de
existencia la Universidad de la Republica del Uruguay (UDELAR) ha sido –y es- una
institución generadora de pensamiento y propuesta de cambio social en nuestro
país. Aunque no ha encontrado su compromiso con el caso de la comunidad afrouruguaya –población que hace más de dos
siglos ha sido traída al Uruguay- manteniendo en su gran mayoría las tasas mas
descendidas en las áreas más sensibles de una sociedad (educación, economía,
cultura y sanidad) continuando la ausencia -aun hoy- en la realidad cotidiana
de nuestra casa de estudios. La ausencia de políticas al respecto de este
tema en sus tres pilares básicos extensión, educación e investigación, son un
ejemplo de este punto.
Hacia la construcción de la
Universidad de la República a partir de los DESC.
“...los DDHH
son una serie de derechos que conciernen a los valores que poseen hombres y
mujeres, en un lugar y tiempo determinado. Se debe tener en cuenta cada marco
contextual para realizar una evaluación
de su contenido.”
IX Convención
de la FEUU.
Los DESC en la UDELAR son
incluidos, pensados y conceptualizados en los mejores de los casos desde un
discurso jurídico normativo y basado en la generalización de los Derechos
Universales y desconectados de una realidad actual. Manteniéndose aún como
protectora y asesora de los derechos de la autonomía de la ciudadanía como por
ejemplo “el derecho a la inviolabilidad del domicilio, o, a no ser detenido
o privado de libertad arbitrariamente”[7]
o los derechos de participación, como son por ejemplo: “el derecho de
sufragio y la posibilidad de ser elegido o de elegir cargos de representación
popular”[8].
Reforzando de esta forma la ausencia de los DESC de
los ciudadanos respecto al Estado y la conciencia de grupos diferenciados
étnicamente y la falta de instrumentos de protección de las minorías más
débiles respecto a la violencia explicita e implícita, ya sea en el ámbito público
como privado.
El problema del
conocimiento de lo que se enseña en la Universidad del Uruguay, y en el resto de América Latina, se debe
considerar como una forma de la distribución de bienes y servicios dentro de
una sociedad, existiendo una relación dialéctica entre las posibilidades de
acceso entre el saber y el poder, como de los procesos que facilitan la
creación de categorías para algunos grupos, que así pueden afirmar el poder y
el control sobre otros.
Existiendo una relación del modelo de enseñanza/aprendizaje
utilizado en la formación de los estudiantes universitarios y su relación con
la clase de egresado que quiere la universidad. Dicha realidad nos hace efectuar
las siguientes interrogantes de hacia donde va la UDELAR. ¿Cuál es el perfil
que tiene actualmente el egresado de la UDELAR respecto a los DESC? Cual ha
sido la influencia del desconocimiento de los DESC en grupos minoritarios como
el afrouruguayo? Más allá de una formación de calidad en las distintas
disciplinas, se debe formar también en
los aspectos antidiscrimantorios y éticos. Debiendo estar comprometido con las problemáticas sociales
en su más amplio aspecto.
La capacidad critica y creadora que tanto se exige, debe ir más allá de lo conceptual, logrando ahondar las relaciones estructurales de exclusión y discriminación. Es decir, debemos pretender una Universidad que vaya mas allá de lo que se supone debe hacer como “misión social”, al menos en proporcionar a grandes rasgos las disposiciones que serán funcionales y útiles en un orden social, económico y estratificado. Un ejemplo de esto se encuentra en el campo del currículum, siendo cada vez más prestigiosas las áreas de educación que tienen una perspectiva científico-tecnológica. Contra esta perspectiva existen fuertes críticas acerca de la falta de atención prestada a la relación entre los conocimientos universitarios y los fenómenos sociales extra-universitarios.
En estas circunstancias se
debe lograr poder instrumentar la reafirmación
de los DESC, no como un conjunto de ideas que integran el grupo de
servicios que se puede comprar y vender libremente, sino como la obligación del
Estado de practicar en todos los ciudadanos el servicio público encargado de la
formación de las generaciones mas jóvenes, como un derecho inherente a la
condición humana.
La UDELAR como la casa
mayor de conocimiento ha negado sistemáticamente en su política de extensión,
investigación y docencia, la inclusión de temas relacionados con la comunidad afrouruguaya,
así como estrategias de accesibilidad de dicha comunidad a esta casa de
estudio. Fomentando el racismo y la
discriminación racial, que a su vez exacerban la desigualdad social. [9]
La situación actual de la
comunidad, nos muestra un escasísimo número de estudiantes afrodescendientes y
aun más escaso egreso de las diferentes
Facultades. Además de los obstáculos mencionados, los alumnos que han
abandonado sus estudios indicaron que se sentían frustrados porque los docentes
los convertían en estereotipos raciales, y la falta en la curricula de aspectos
positivos del colectivo afrouruguayo en comparación con otros grupos étnicos se
destacaron como puntos importantes.
La categoría de los DESC
debe ser incluida en su máxima expresión por el sistema Universitario, ya que
son derechos que representan los valores de igualdad, equidad y solidaridad,
asumiendo con gran importancia el impacto del principio de discriminación en
las relaciones sociales.
Esto representaría y ejemplificaría una evolución
del sistema Universitario sensible a la diversidad, a la multiculturalidad y
plurietnicidad de la sociedad en general. Dicha categoría de derechos no limita
ni permiten participar de las relaciones de poder, sino que se presentan como
demandas o exigencias en las que se debe orienta el gobierno, en el contenido
de las decisiones de corte de equidad étnico-racial.
BIBLIOGRAFIA
·
Revista
Quehacer Educativo La Educación: Un derecho Humano V. Brindisi julio Pág. 06 2001 Numero 48.
·
La
igualdad de los modernos. Reflexiones acerca de la realización de los derechos
económicos, sociales y culturales en América Latina.
·
S.
Carvajal y J. Maceiras, Por una práctica de los encuentros. En Psicología en la
educación: Un campo epistémico en construcción año 2003. Montevideo ED. Trapiche.
·
IX Convención de la FEUU
“70 años forjando cultura y libertad”, Transformando la Universidad de cara al
pueblo 1999.
Concluimos
en la Educación de Todos/as
Consideramos que los
análisis contenidos en las hojas anteriores son gran parte de el sentir, el
pensar y las realidad de los afro uruguayos conformados por años de trabajo y
lucha de pensadores y políticos del movimiento afrodescendiente uruguayo. Por
eso puntualizamos nuestra propuesta para este debate.
Nuestras propuestas transversalizan todas las áreas
de educación porque necesitamos cambios profundos y visibles para que......
·
Fortalezcamos
el respeto a los DD HH y las libertades
fundamentales de los pueblos.
·
Se
desarrolle plenamente la personalidad humana y el sentido de la dignidad.
·
Promuevamos
la comprensión, la tolerancia, la igualdad de género y la amistad entre todas
las naciones, las poblaciones, los grupos raciales, nacionales, étnicos
religiosos y lingüísticos.
·
Facilitemos
la participación efectiva de todas las personas de la sociedad libre.
·
Intensifiquemos
la paz.
Por ello consideramos que para que esto sea posible también debe desarrollarse.......
·
Los DESC y su vinculación con la comunidad
afrodescendiente, debe ser incluido en su máxima expresión por el sistema
Universitario, ya que son derechos que representan los valores de igualdad,
equidad y solidaridad, asumiendo con gran importancia el impacto del principio
de discriminación en las relaciones sociales.
·
Investigación desde todas las áreas para saber más de
las comunidades afrodescendientes uruguayas y de la región. (investigaciones a
nivel de Salud Anemia falciforme por Ej.).
Propuesta de Emergencia
Mientras
se realizan este proceso de cambio, debemos considerar que la formación hacia
este tipo de trabajos no son fáciles. Por eso proponemos que una comisión
realice un programa de trabajo mientras se articula la implementación a nivel
de formadores. Dando espacio a que se apliquen nuevas políticas en el proceso
de transición. Por tanto, proponemos que militantes, técnicos, universitarios,
etc. generen planes conjuntos de trabajo, ajustados a las temáticas ya
abordadas en los centros educativos, y con ello generar cambios desde el hoy.
SOMOS
AFRO DESENDIENTES URUGUAYOS, LOS CUALES EJERCEMOS DERECHOS Y OBILACIONES, POR
LO TANTO QUEREMOS QUE SE IMPLEMENTEN POLÍTICAS EDUCATIVAS TRANSFORMADORAS.
EXIGIMOS
QUE SE CONTEMPLEN NUESTOS DERECHOS EN LA NORMA JURÍDICA QUE SE CREARA PARA
TODOS. NOSOTROS NOS ENCARGAREMOS DE QUE LA LEY NOS VEA POR FIN A TODOS.
Anexo 1
Institución escolar,
Ideología institucional y Acto educativo: su repercusión en los niños
afrouruguayos.[10]
Introducción
La escuela plantea
exigencias que condicionan el quehacer social de los educandos, no
produciéndose esas aptitudes de forma arbitraria y sin intención, sino son el
resultado esperado de una larga serie de acomodamientos, limites y
condicionantes que ejecuta la escuela como función social.
Estos aspectos son consecuencia de las
características dinámicas de la Institución, que no debemos olvidar que la
misma expresa la posibilidad de regular el comportamiento individual y grupal. Esto condiciona a su vez el acto
educativo -siendo en la mayoría de los análisis, el acto educativo mas allá de lo emergente, explicar un problema de
matemáticas, preparar una planificación de un tema- y no profundiza el análisis
de los aspectos estructurales del sistema educativo y los conceptos
estructurales de racismo y discriminación racial.