DOCTOR  HONORIS  CAUSA, MAESTRO MIGUEL SOLER ROCA. 

 

  Lo mejor de la memoria uruguaya estuvo este viernes en el Paraninfo de la Universidad. Allí, el Rector Rafael Guarga, docentes y estudiantes ofrecieron al querido Maestro Miguel Soler, el título de Doctor Honoris Causa, la más alta distinción universitaria, resuelta en forma unánime. La iniciativa ya había sido impulsada por el Claustro, y se concretó ante la propuesta de los docentes Elsa Gatti y Carlos Acuña.    

 

  El Director de Educación Pública, Luis Yarzábal, evocó con unción los momentos estelares del año 1949 en que, siendo muy joven, conoció a este insigne educador popular, abriendo, junto a otros grandes maestros, los cambios pedagógicos que se concretaron en el Congreso de Educación Rural y luego en la redacción del Programa de Escuelas Rurales,  insuperado modelo del género, que coordinó Miguel Soler, propuestas y realidades que se materializaron luego en el Núcleo Experimental de La Mina, en el Instituto de Educación Rural, en la Dirección del Centro de Educación Fundamental de Pátzcuaro, en México, en sus altas responsabilidades en la sade de la UNESCO en París, en extensas misiones e intervenciones en Chile, Ecuador y Costa Rica, hasta esta colaboración de hoy con la Educación Pública uruguaya y su invalorable intervención en el Debate Educativo, como alma máter de la CODE.

 

El recuerdo de otros grandes maestros.

 

  Esta celebración fue también un homenaje a la pléyade de brillantes maestros que tuvo el Uruguay en las décadas intermedias del siglo pasado, con aplausos interminables y emocionados de un Paraninfo de pie. Julio Castro, Agustín Ferreiro, Homero Grillo, Abner Prada,  Enrique Brayer, la magnífica vanguardia que marcó rumbos en el continente, reafirmó la dignidad del magisterio uruguayo y de nuestra escuela pública, alimentando nuestra identidad nacida en las rutas del Exodo y en la Escuela de la Patria creada por Artigas.

 

  Multitud de mensajes adhiriendo a la ceremonia, llegaron desde países latinoamericanos y europeos, desde pequeñas y grandes localidades de nuestro país, de personalidades, sindicatos de la educación, amigos, admiradores. Agustín Cano, en nombre de los estudiantes reunidos en la FEUU, convocó a un joven cantautor para que, desde un hermoso rasgueo de guitarra, evocara ese Uruguay profundo por el que luchó el Maestro.   

 

Las palabras del Maestro

 

  Con su voz calma, de contenida emoción, Soler evocó todas las presencias que lo formaron y lo fortalecieron, comenzando por su madre, de ocupación lavandera, que preparó su alma para los combates de la vida, con un tesoro de valores y virtudes. Pintó así ante nuestros ojos, una existencia que es un fresco del Uruguay que pudo ser, del que queremos, del que existe a pesar de todo, en los sueños de justicia, en las realizaciones que van quebrando los huesos duros de los monstruos del pasado, para que resplandezca la consigna fundante de la Patria: "Seamos los Orientales tan ilustrados como valientes".

 

                                                   Elisa Lockhart