Importante jornada de participación nacional, fue la
constituida por el Encuentro de Comisiones Departamentales y Zonales de todo el
país, organizado por la CODE el pasado viernes en el Edificio Varela del
Consejo de Educación Primaria.
Tras la apertura y oratoria del Ministro de
Educación y Cultura, Jorge Brovetto y del Director Nacional de Educación
Pública, Luis Yarzábal, los representantes de la Universidad de la República,
Elsa Gatti y Carlos Acuña ofrecieron un homenaje de reconocimiento y admiración
al querido Maestro Miguel Soler Roca.
La presencia de Soler, que ya lleva escritas
brillantes páginas en la historia de la educación uruguaya y latinoamericana,
es, en esta instancia fundamental del Debate Educativo, un aporte providencial.
Soler no es alguien que se duerme en los laureles de un CV personal y
profesional único en el Uruguay y en muchísimas leguas a la redonda. Su trabajo
en la CODE lo constituye en el alma mater de estas tareas: concibe documentos,
protagoniza visitas a todos los puntos del país, interviene oportunamente en
las reuniones con aportes esclarecidos.
Es más que justo que el respeto y la
admiración que todos sentimos por su vocación y su figura hayan sido extendidos
a los compañeros de trabajo que acudieron a este Encuentro desde toda la
extensión del territorio nacional.
Con palabras mesuradas, de las que no estuvo
ausente el humor, el Maestro Soler agradeció este homenaje, aún pequeño para lo
que él representa, pero nacido de un sentimiento de cariño y admiración
unánimemente compartido.
Luis Garibaldi, desde la Mesa, ofreció la palabra
a continuación a los representantes de las Comisiones Departamentales y Zonales
del Debate Educativo, quienes dieron cuenta de sus actividades, sus
preocupaciones, sus planes, sus propósitos, en esta empresa nacional que pone a
la Educación como protagonista del Uruguay del futuro. Las intervenciones
fueron múltiples, variadas y del mayor interés para conocernos, para
compartirlas, para aprender.
Aprender sobre todo a vivir en democracia, a
ejercer la ciudadanía en su más amplia acepción: la de vivir juntos en una
sociedad que cambia, que alienta utopías, que hace camino al andar.
Y no queremos olvidar a los compañeros que no
perdieron detalle de la organización, poniendo calladamente su eficacia y su
trabajo cotidiano para asegurar el cumplimiento cabal de las tareas,
delante de la computadora, grabando
o cargando paquetes, en
las tan necesarias labores de
administración y comunicación.
Si tuviéramos que sintetizar el significado
de esta gran operación de Política de Estado que es el Debate Educativo, diríamos
que permite a todos quienes participan en él, el EMPODERAMIENTO CIUDADANO, la
toma de conciencia de nuestro papel en esta sociedad que todos queremos ver
“ilustrada y valiente”.
Elisa Lockhart